domingo, 6 de junio de 2010

"Insulario", de Alonso Quesada/ En el solar atlántico- Llega un amigo, el primero

 
 Avenida del hotel  Santa Catalina y Jardines Alonso Quesada 1940-1945

 Comedia mercantil. Escena, el puerto de Gran Canaria, sobre el Atlántico. Al fondo, el mar y un velero solitario. En la bahía, extenuados, sin color y sin humo, los trasatlánticos alemanes. El muelle embanderado; las banderas fueron blancas, rojas, amarilla... Hoy, sucias y desteñidas parecen trapos que han limpiado metales. El cielo, azul; una nube de Londres viene por el horizonte, como un dosel, sobre el "steamer Andorinha", que llega por primera vez, después de cuatro años de ausencia. Personajes: El "Andorinha", barco frutero inglés. Las ondas de la bahía. Las banderas del muelle. Los barcos alemanes. El velero solitario. La band de música y la muchedumbre. El "Andorinha" llega pintado como un tank. Escena única. Todos los personajes en sus respectivos puestos. La banda de música toca la marcha real. Pausa.
 La banda: Heme aquí tocando la marcha real española a un mercante inglés. ¿Por qué tocaré yo esta marcha? ¡Las cosas ¡ay! son como son y no como uno quiere que sean!...

 Himno español
Nota: Al final de esta entrada podrán ver, si lo desean, otros vídeos curiosos con relación al himno nacional.

                      
Himno nacional del Reino Unido
Nota: Al final de esta entrada podrán ver otros vídeos sobre este himno que me parecen muy interesantes

 La muchedumbre: ¡Ya llega el pavor! ¡Ya llega! ¡Tiene un traje de balompedista!
 Los barcos alemanes: ¿Pues quedaba alguno? ¿Dónde estaba metido este que retorna sano y salvo?... ¿Qué ha ocurrido por estos mares de Got? ¿Cómo se ha podido escapar este barco insensato?
 El velero: "God save the King"!...
 Las ondas: ¡Oh, la suprema caricia del sonoro tajamar! Wellcome, viejo amigo. Nuestro lomo se estremece por la caricia fina de tu quilla. Es como una mano, como una cola de pluma sobre una espalda.



 Las banderas: ¡Atiende barco amigo, atiende! Estamos ondeando desde ayer por ti. ¡Hurra! Nos han sacado de un almacén húmedo y sucio. Nosotros adornamos las plazas del barrio el día del patrón. La fiesta de la Conquista nos ve lucir todos los años entre la Catedral y el Ayuntamiento. ¡Fuimos españoles, pero la neutralidad recalcitrante nos destiñó, como el sol y el agua nos destiñen! Fuimos banderas de paz las blancas, pero no estamos muy limpias. Es que no teníamos jabón. Ahora nos traes tú, jabón. Y carbón para el fuego. Ahora nos lavarán y nos plancharán. ¡Bienvenidos seas tú con tu jabón y tu carbón, barco amable...!

La Catedral de Las Palmas, con el dirigible "Conde de Zeppelin" cruzando por encima de ella en los años 30.

 Foto coloreada de una procesión ante el Ayuntamiento (1910-1915)

Plaza de Santa Ana, con el Ayuntamiento al fondo(1915-1920) Foto de Kurt Herrmann

 La muchedumbre: ¡Arza, arza! (La muchedumbre se agita en el muelle; suenan los zapatos de los exportadores. Un breve silencio. No se oye sino el golpe de los pies en el suelo. Los exportadores piensan en alta voz. El "Andorinha" avanza sonriendo con una sonrisa literaria).
 Los barcos alemanes: (Con profunda melancolía). ¡Quién fuera barco inglés!... Lo mejor es ser barco inglés....
 Las ondas: Todo llegará. Dios aprieta pero no ahoga. Seréis, seréis barcos ingleses.
 Los barcos: ¿Pero al mismo tiempo no podemos ser barcos alemanes?...
 El velero: Lo mejor es ser barco como yo. Barco alado. El sueño es como un velero que vuela. Vosotros tenéis el vientre repleto de salchichas férreas. Sois pesados como las cabezas de vuestros hermanos.
 Las ondas: El mar es inglés. El barco inglés es un gentleman: él anda sobre las ondas suavemente, como un sir en zapatillas de baile. La hora inglesa en el mar es una hora amable, caliente y acogedora como la renombrada hora de las cinco. Cruzaréis, ¡oh barcos alemanes por el mar, pero el mar es inglés...!
 (Otra pausa. Los barcos alemanes crujen; el velero gira graciosamente. La banda arrecia, las banderas se vuelven locas de ondear, la muchedumbre patalea. El "Andorinha" avanza lentamente).
 La muchedumbre: ¡Oh, Mister Houston!... ¡Mister Houston está en el puente!
 (El "Andorinha" se llena de banderas. El barco todo está cubierto de banderitas. Parecen palomas que han soltado de las bodegas y se posan en los mástiles, en las cuerdas. El "Andorinha" vira y en su popa luce un gracioso cañón inglés, como una pipa de cerezo tostado).
 La muchedumbre: ¡Trae un cañón! ¡Trae un cañón!
 (El "Andorinha" hace una seña y dice que va a hablar).
 La muchedumbre: ¡Que hable, que hable el "Andorinha", pero que hable en español!
 (El "Andorinha" sonríe y promete hablar en español. Pausa. Expectación. El velero se acerca. Los barcos alemanes se vuelven despectivamente).
 El "Andorinha": Señores... (Una pausa). Yo no soy orador. Soy un modesto barco de mercancías con algunos camarotes para un reducido pasaje. No penséis, pues, que voy a pronunciar un discurso. No voy a deciros ninguna metáfora. Yo os saludo y celebro en el alma que estéis de tan buen humor a pesar del hambre. Traigo velas a bordo. Otro día traeré más cosas; todo se irá remediando. Pero por lo pronto me alegra mucho el que la guerra no os haya herido, como suelen herir las guerras y como vosotros merecéis. Digo no merecéis. Ya os dije antes que no soy orador y apenas domino la lengua de don Ricardo León. Me gusta mucho el detalle de la banda y ese fox-trot que me toca. Me gusta mucho el sol que me recibe y que la niebla de Londres que traigo sobre mí agradece en lo que vale. Estoy contento de ver a Juan, a Pedro y a Ruperto, mis amigos exportadores con sus juanetes incólumes. No han pasado años por ellos; bien es verdad que como estos cuatro años han sido solamente de pensamiento y sensaciones no han querido molestaros pasando por vosotros. Han hecho bien. Me gusta todo. Lo que no me gusta son las banderitas. Aquí traigo "sunlight" en abundancia. Lo mejor para la ropa.
 Una voz en la muchedumbre: ¿Y tinta "stephen" no traes?
 El  "Andorinha": Otro día os traeré. Ahora lo que os traigo son Memorias de Chesterton y de Sir Edward, el pescador. Pero me llevaré vuestros huacales y así volveremos a las andadas. ¡Oh, días venturosos del futuro! Permitidme esta pequeña expansión lírica y perdonad que no hable más. Es necesario soltar a mis queridos marineros que tienen ganas de emborracharse La muchedumbre: ¡Que se emborrachen! ¡Viva la borrachera!
 La banda: (Toca otra vez la marcha real).
 El "Andorinha": Y ahora, ciudadanos, ¡salud y pesetas!
 La muchedumbre: ¡Pesetas no, caray! Libras, Libras esterlinas... ¡No empieces a jeringar, amigo barco!...
 La comedia termina

G.K.Chesterton

  Anuncio de la tinta Stephens


Ricardo León

Jabón Sunlight

Peseta española de la época


 Diciembre, 2 de 1918. Gran Canaria [2-1-1919]

Vídeos añadidos sobre el himno nacional español:



Himno de España, con variaciones y enigmas, como la posible influencia en el mismo de una canción andalusí del XI Ibn Bayya, conocida como Avempace (La Nuba al-Istihalm)

Vídeos sobre el himno nacional inglés:







"God Save The King" bajo distintas voces y variaciones. Entre ellos, variaciones de Beethoven, Paganini . Y la voz de una pequeña que se haría famosa: Julie Andrews.

3 comentarios:

bitdrain dijo...

Me ha gustado mucho la entrada. Por la emocion que me transmite como canario, por la parte de historia que evaporan tus lineas y por las valiosas imagenes que sirven de memoria historica.

Un saludo.

Preste Juan dijo...

bitdrain:
¡No te imaginas el gozo que me ha producido leer tus palabras! Realmente, he dejado de lado toda mención literaria para trasladar este texto, aún inédito en Internet (al menos que yo sepa), al cual procuro añadirle más datos, que me permitan aportar algo.
Espero que, en su momento pueda disfrutar con las entregas de este tema ya subidas a la red, y con las que vendrán. Agradeceré cualquier comentario, bueno o malo, que me ayude a mejorar.

Un agradecido abrazo.

Preste Juan

Preste Juan dijo...

A todos:
No se pierdan el vídeo con la entrevista a José Luis Sampedro que
se puede ver en su blog. Fue unos de los motivos(dichosos) que me robaron,merecidamente, mi tiempo ayer.