martes, 9 de febrero de 2010

La Torre Eiffel


 Siendo niño, leí un cuento singular:
 Una nave extraterrestre, tal vez avanzadilla de una flota invasora, se aproximaba a la Tierra con precaución. Su objetivo: Verificar que las defensas del planeta eran irrisorias comparadas con las de los atacantes. El objetivo para el primer ataque era París, una ciudad grande pero teóricamente fácil de dominar. El golpe de efecto dejaría sin moral a los terrestres...
 La nave se fue acercando y empezó a entrar en la atmósfera. Los dispositivos de vigilancia centraron sus visores sobre la zona y empezó a atravesar el mar de nubes...
 ¡De repente, la astronave se paró en seco en el cielo! ¡El terror cundió entres los invasores! ¡De dónde había salido aquél gigantesco cañón! ¡Qué clase de arma era aquella que se alzaba amenazadora apuntando hacia ellos!¡Cómo un pueblo tan aparentemente atrasado había alzado tal prodigio de hierro! ¡Y no parecía estar protegido, parecía valerse por sí sólo para defenderse! ¡Evidentemente, si construir algo así era tan fácil y no requería una protección especial, es que era terrible!
 La noticia se trasladó al resto de la flota: ¡Abortar misión, abortar misión! ¡Debemos huir del sistema solar de  los humanos antes de que se den cuenta de que estamos aquí! ¡Rápido, rápido!



 Así se nos grabó en la memoria la "Torre Eiffel" a los extraterrestres y a un servidor.
 Y ahí sigue. Atrayendo a parejas enamoradas, a suicidas, a valientes alocados (o locos valientes) que desean saltar desde ella en paracaídas, imitando a otros que en el pasado hicieran algo similar en estrafalarios aparatos, o sirviendo de escenario para incontables películas. Y como no, defendiendo a nuestro planeta de las amenazas del espacio exterior...


 El famoso armazón de hierro  pudelado fue creado para la "Exposición Universal de París de 1889", con fecha de caducidad. Era la obra de un ingeniero francés de nombre Gustave Eiffel, y al principio no fue de gusto de todos. Pero como tantas otras construcciones de este mundo, acabo por quedarse. Y es que al final la torre demostró ser una dama de carácter. Y a una mujer así, aún siendo de metal (o más si lo es), no hay quien le diga donde debe asentarse y cuando debe irse.


 ¡Un saludo, "mademoiselle"! ¡Qué ciertas bellezas se mantienen siempre jóvenes, pese a los años!




 A continuación enlaces, vídeos y al final un artículo de la "Enciclopedia Universal Micronet 2010" sobre su creador.

 

Enlaces:

http://www.eibarpat.net/webquest/lasombradelatorreEiffel/index.html (Jugando con la sombra de la torre-Ejercicio escolar)

 Vídeos

La construction de la Tour Eiffel - Paris - France (Textos en francés)
Subido por Jean-Marc Coquelle


La Torre Eiffel

Subido por ARTEHISTORIA

LA TOUR EIFFEL

Eiffel Tower Webcam Time Lapse Movie #1

Subido por parislive

Bastille day fireworks on the Eiffel Tower

Subido por SCanndEK 

CAMPOS ELISEOS Y TORRE EIFFEL

Subido por Carlos Manzano


 Artículo de la "Enciclopedia Universal Micronet 2010" sobre "Alexandre Gustave Eiffel"(nota: enlaces en rojo inactivos)





Eiffel, Alexandre-Gustave (1832-1923)





& Arquitecto e ingeniero francés nacido el 15 de diciembre de 1832 en Dijon y muerto el 28 de diciembre de 1923 en París. Alcanzó notoriedad mundial por sus diseños de grandes estructuras de hierro fundido, entre las que destaca la más famosa de todas, la torre que lleva su nombre y que fue instalada en París con motivo de la Exposición Universal de 1889, la cual se ha convertido en uno de los símbolos de la ciudad del Sena.

Descendiente de un emigrante renano instalado en París en torno a 1710, se crió en el seno de una familia de artesanos. Cursó estudios secundarios en el Colegio de Dijon, donde terminó sus dos bachilleratos de ciencias y de letras en 1850, tras lo cual se preparó para hacer el examen de ingreso en la Escuela Politécnica.

En 1852 comenzó a cursar estudios en la Escuela Central de Artes y Oficios, con mayor carácter industrial y orientándose hacia la construcción metálica, hasta que al fin, en 1855, recibió el Diploma de Ingeniero en la especialidad de química, y se especializó en las construcciones de metal, particularmente de puentes. Poco después comenzó a trabajar para una compañía de herramientas.

Gracias a una relación de negocios de su madre, Catherine Melanie Maneuse, conoció a Charles Nepveu, miembro del Comité de la Sociedad de Ingenieros Civiles en la que introdujo y apadrinó a Eiffel, y de la que más tarde éste sería su presidente. Ejerció como director de obras del Puente de Ferrocarril de Burdeos (1857-1860), así como de otros muchos, entre los que destaca el de Oporto sobre el río Duero, con un arco de hierro de 160 m de envergadura; y el viaducto Garabit sobre el río Truyere, en el S de Francia, con un arco de 162 m, considerado durante mucho tiempo como el mayor puente del mundo.

En 1864 dejó a Pauwels y Cía, con la que trabajaba, para establecerse como ingeniero asesor, pasando posteriormente a instalarse como ingeniero constructor en Levallois-Penet y acabar fundando su propia compañía. Sirviéndose de un innovador sistema, consiguió cerrar, mediante un recargamiento decorativo, la cúpula del Observatorio de Niza (obra de Charles Garnier), mientras que en 1867 realizó otros trabajos para la Exposición Universal, así como el pabellón de la ciudad de París para la Exposición de 1878.

Hacia 1884 comenzó a idear la que sería su más famosa construcción, una torre de 300 metros de altura con motivo de la Exposición Universal que se iba a realizar en París en 1889, proyecto que fue encargado a dos ingenieros pertenecientes a su empresa, Nouquier y Koechlin, y al arquitecto Sauvestre. Dicho proyecto sería reestructurado posteriormente, y las obras, tras ser autorizadas, comenzaron a realizarse en torno a 1887.

La Torre Eiffel, como sería llamada en honor a su arquitecto, se presentó como la obra que mejor mostraba las posibilidades de uso de los "nuevos materiales" que surgieron en pleno apogeo de la era industrial. La Torre procede del desarrollo de un proceso constructivo que fue investigado y desarrollado por el propio Eiffel con la construcción de la serie de puentes voladizos ya mencionados. Su belleza procede de mostrar la estructura desnuda, lo que no hace más que adaptarse a la intención de su autor de hacer corresponder la forma a su función: "El primer principio de la estética arquitectónica es que las líneas esenciales de un monumento estén determinadas por la perfecta adecuación a su función". La Torre, básicamente, está formada por cuatro grandes vigas en voladizo y entrecruzadas por un bosque de viguetas que demuestran cierta curvatura. Posee, además, algunos ingenios estructurales, como sus ascensores, cuyo desplazamiento se produce angularmente.



La realización de la Torre provocó una gran polémica, que concluiría con una carta protesta hacia el comisario de la Exposición redactada por escultores, pintores, arquitectos y artistas y firmada, entre otros, por Gounad, Maupassant y Leconte de Lisle. Sin embargo, con el paso del tiempo la construcción no sólo fue aceptada, sino que acabó integrándose de manera definitiva en la arquitectura de la ciudad

Al terminar la Torre continuó con el diseño de otros edificios y construcciones de hierro, como, por ejemplo, la estructura de planchas de hierro de la Estatua de la Libertad, así como otras estructuras de metal, como el puente sobre el río Nive en Bayona o el puente de la línea férrea que une Madrid y Cáceres.

Centró, también, sus investigaciones en el campo de la aerodinámica, especialmente en la caída de cuerpos de distintas formas, para la cual se ayudó de su famosa torre.

Temas relacionados

Arquitectura del siglo XX en Arquitectura.

 Bibliografía

BENÉVOLO, LEONARDO- Historia de la Arquitectura Moderna. Barcelona, Editorial Gustavo Gili. Barcelon, 1994.
BRU, E. y MATEO, J.L.- Arquitectura europea contemporánea. Barcelona, Gustavo Gili, 1987.
FRAMPTON, K.- Historia Crítica de Arquitectura Moderna. Barcelona, Editorial Gustavo Gili. Barcelona, 1994.
LEMOINE, B.- Eiffel. Barcelona, 1986.
PICCINATO, G.- Arquitectura contemporánea en Francia. Barcelona, 1969.


Enciclopedia Universal DVD ©Micronet S.A. 1995-2009






4 comentarios:

Onminayas dijo...

Que buena la historia de fantaficción que nos has contado sobre la torre... Me ha gustado incluso más que la original.

Un abrazo, Preste.

Preste Juan dijo...

Onminayas: ¡Pues gracias, hombre! Siempre es un halago. Sobre todo viniendo de ti.

Maya Rincón dijo...

Una historia guay xDDDDDD ...

Yo he ido un par de veces y he estado en la maravillosa Torre Eiffel...La verdad es que es maravillosa....Pagaría por subir más veces...este invierno vuelvo ^^ ....Es maravillosa, es magica...toda Paris es maravillosa y mágica...ains en fin.....je adore ..

Pobre Gustav pues no las pasó putas ni nada el pobre hombre con la construcción...

Besos

Preste Juan dijo...

Maya Rincón:
¡Qué alegría tenerte por aquí!
Yo, para mi pesar, no he estado ni en Francia, ni he visitado la fantástica torre. Lo cual, por otro lado, puede que esté bien, porque con el vértigo que tengo igual me convierto en el primer canario en recorrerla de arribo a abajo sin usar ascensor o escaleras...¡Aunque ahora que lo pienso, dada mi espalda, es una forma de ahorrarse escalones!
Un abrazo.