sábado, 11 de julio de 2009

"BLOGGERCIDIOS"


 Las imágenes que ahora ven fueron sacadas de noche, en un lugar que se encuentra en lo que actualmente es prácticamente un punto de unión entre lo que hoy es la salida de Tamaraceite y la carretera que lleva otras emplazamientos como "El Toscón" o Miraflor, para acabar desembocando en la famosa localidad de Teror.




 Eran días mejores, más sanos. Me refiero a mi condición física. A pesar de tener lesionada mi rodilla, aún no había llegado la lesión de espalda, y estaba dispuesto a recuperar mi costumbre de recorrer a pie cuanto pudiera de mi isla. A mi ritmo, casi siempre a solas, y con trayectos adaptados a mi cercenada capacidad motora.


 Yo no lo sabía, pero ese iba a ser mi último "pequeño viaje" fuera de ciertos límites de la ciudad, salvo algún ocasional trayecto en guagua(otro enlace interesante sobre este palabra es:http://es.wikipedia.org/wiki/Guagua_(desambiguación)), que para quienes no lo sepan es como llamamos en las Canarias a los autobuses. No obstante, aunque compensatorio este medio no tiene el encanto de la caminata, y está constreñido al dolor físico, etc.
 Tampoco sabía que ese día, esa noche me iba a encontrar(reencontrar, más bien)con este edificio abandonado, amenazado por la insultante modernidad y atacado por las inclemencias del tiempo(tanto en su dimensión táctil, como cronológica).
 Me quedé mirándolo fijamente. Saqué estas toscas fotos con mi cámara de mano, y luego en casa recuperé su brillo con el ordenador. Estaba realmente triste. No quería pensar en que llegaría un día en que la desidia del hombre y los intereses especuladores permitiesen que se perdiese los particulares detalles de su fachada. Sus juego de líneas y colores, de diseño atrevido y vigente... No quiero pensar que hoy, mientras escribo y muestro estas fotos, el edificio(o lo que queda de él) ya no exista.
 Pero lo curioso es cómo se asocian las ideas. Me vino el recuerdo de estas imágenes casi olvidadas, cuando se me ocurrió escribir una reflexión sobre la cantidad de "blogs" cerrados que he ido encontrando en esta semana, mientras preparaba mi listado de "blogs" premiados en respuesta al regalo de nuestra compañera "vangelisa".
 ¡Porque la sensación es la misma! Y la repulsión. No entiendo que alguien borre todo su blog, trabajo de a veces varios años, para sumir su "alma" en el olvido voluntariamente. Lo respeto, pero no me gusta. Me recuerda a cuando Miguel Ángel iba buscando sus obra menores para destruirlas y dejar sólo una imagen perfecta de su paso por la historia. O cuando yo mismo, hace años(y salvando la gran diferencia entre el genio italiano y un servidor) destruí todo lo que había escrito, o permití que se perdiera, por considerarlo baladí e inútil. Con el tiempo uno se vuelve más tolerante con uno mismo, y con los demás. Y aprende a valorar lo hecho, aunque esté mal hecho. Y a comprender que más vale un mal dibujo que ninguno...
 Tal vez alguno de los blogs que tanto admiré fueran borrados por la entidad que nos acoge. No lo sé. Pero más bien parece que se traten de actos de "suicidio virtual". Y es triste, de verdad. Porque si algún autor no quiere seguir trabajando en su proyecto, puede dejarlo para los posteridad, mientras la tecnología y los propietarios de los espacios lo permitan. ¡En cuantas ocasiones he hallado en mis búsquedas espacios personales cuya valiosa información se remontan a años ha, y que han enriquecido mi vida!
 Así que, por favor, si no desea seguir con su blog, por favor...¡No lo elimine! ¡Déjelo para los demás! No conviertan sus imágenes en nuestros listados de creaciones preferidas, en algo similar a la fachada de esta casa que he mostrado: un ligero esbozo de un enlace destinado al olvido, cuando podría ser recordado.
¡Por favor!¡Por favor!¡Por favor!...

3 comentarios:

Onminayas dijo...

Buenos días, Preste Juan.

La casualidad me ha arrastrado hacia otra entrada de tu blog, y finalmente he dado con ésta, la cual contesto porque en ella me siento personalmente aludido.

Ciertamente, siempre he sido de tu misma opinión, y tuve en su momento igual sentimiento de vacío cuando encontraba por la red todos estos "pueblos fantasmas" a los que aludes.

Hasta que me tocó a mí. Y tuve que cerrar precipitadamente mi espacio, fruto de meses de trabajo, con todo el dolor y la impotencia que puedas imaginar. En mi caso, un problema de acoso y derribo me llevó a tales extremos, algo personal que hasta aquí puedo contarte. En la plataforma en la que trabajaba antes no existía la moderación de comentarios, de manera que cuando llegaba a diario a casa me encontraba siempre la puerta abierta y los muebles cambiados de sitio. Y no podía hacer otra cosa que barrer el suelo y volver a empezar. Hasta que no pude más y tomé aquella decisión drástica y tan dolorosa para mi. Para empezar nuevamente desde el anonimato en este portal.

Como ves, en la vida las cosas no son a veces tan obvias como parecen.

Tu blog me ha parecido muy interesante. Un abrazo.

Preste Juan dijo...

Buenas noches Onminayas:
En primer lugar gracias por tu visita.
En segundo aclarar que, por supuesto, tema aparte son los blogs que han sido víctimas de un "bloggercidio inducido" o "bloggerasesinato". No puedo por menos que recordar otros casos como el tuyo y lamentarme profundamente de una pérdida que al final suele ser de todos, porque la riqueza de la comunidad es parte de la riqueza personal de cada uno.
Recibe un cálido abrazo.
Nos vemos.

vangelisa dijo...

comprendo a Onminayas , pero da pena cerrar un blog, pues eso conlleva un trabajo, y yo pienso que Preste Juan tienes razón
un beso